Proposición sobre el desarrollo de Getafe como una Smart City

Intervención de octubre de 2017 en el Pleno del Ayuntamiento de Getafe

El concepto Ciudad Inteligente o Smart City ha sido muy utilizado en los últimos años, pero no necesariamente en los mejores términos ni propiciando los avances y cambios necesarios en los municipios. Lo cierto es que deberíamos entender las ciudades inteligentes como aquellas capaces de resolver los problemas cotidianos de los ciudadanos con soluciones innovadoras, permitiendo una mejor gestión de los recursos que desemboque en una ciudad sostenible, accesible y que mejore la calidad de vida de los vecinos.

 

No tenemos que instalarnos en la idea de que convertir Getafe en una Smart City suponga trasladarnos a un escenario futurista en el que todos los elementos estén mecanizados. No nos espera una revolución de los robots ni una guerra entre máquinas. Lo que sí nos espera si implantamos este modelo de ciudad, son múltiples beneficios para nuestro municipio, que recaigan tanto en la calidad de vida de los vecinos como en la salud del planeta.

 

Y si algo tenemos que tener claro al analizar esta proposición, es que una Ciudad Inteligente no se mide o califica en función de cuánta tecnología se aplique o cuántos sensores tenga, si no por las buenas ideas que se apoyan y aprovechan de dicha tecnología, ya que no podemos olvidar que esta tecnología no es el fin que alcanzar, si no el medio; una herramienta para conseguir mejoras sustanciales en muchos ámbitos de nuestra vida diaria.

 

Como ya explicábamos en el cuerpo de nuestra proposición, este concepto de Smart City y de mejora a través de la innovación puede aplicarse no solo en sostenibilidad y movilidad, aunque puedan considerarse los ejes principales, si no también en la economía y en la gestión pública, que como vimos en el pasado pleno del estado del municipio, es algo que claramente necesita mejorar nuestro gobierno municipal.

 

Porque Ciudad Inteligente también es mejorar la cooperación interadministrativa y la propia eficiencia de la administración para que deje de suponer una traba a los vecinos. Y Ciudad Inteligente también es mejorar el sistema de comunicación o participación ciudadana, en la búsqueda de un mejor contacto con los vecinos que les de confianza y anime a participar.

 

Lo que tenemos claro que NO es Ciudad Inteligente, es participar en simples reuniones que no acaban en planes o actuaciones que se reflejen en el municipio y mejoren la calidad de vida de los vecinos. Eso, no es trabajar para que Getafe se convierta en una Smart City, sino una apariencia para que al menos lo parezca.

 

Por este motivo, hemos querido traer al pleno esta proposición ya que, siendo cierto que nuestro municipio se encuentra en la Red de Ciudades Inteligentes desde que en el 2014 el PP lo propusiera, más cierto es aún que no se está haciendo nada por avanzar en este sentido en nuestro municipio.

 

Somos conscientes de que este proyecto necesita un importante desembolso económico, pero si ni siquiera procuramos ser partícipes de los fondos que otras administraciones dedican a este tipo de desarrollos, queda claro que la voluntad política es mínima.

 

El primer paso para que esto salga adelante es, sin duda, entender que no se trata de un gasto si no de una inversión. Merece dedicarle un poco de tiempo a este modelo de ciudad y estudiar los mejores sistemas, porque lo que hoy puede parecer un coste desproporcionado, en el futuro se traducirá en un ahorro de recursos y, a la vez, de dinero que permitirá ampliar las partidas presupuestarias de otros sectores.

 

Y esto, por supuesto, si nos limitamos a hablar en términos monetarios, ya que los aquí presentes también deberían pararse a pensar en los beneficios que puede suponer para la salud de nuestros vecinos tan solo con una mejora de la calidad del aire. Aunque también debemos mencionar la lucha contra la contaminación y el calentamiento global que supone un uso eficiente de los escasos recursos y los nuevos modelos de tratamiento de residuos.

 

Desde luego, si por algo se caracteriza una Smart city, además de los aspectos que ya hemos mencionado anteriormente, es por su empeño en alcanzar una ciudad sostenible y accesible para todos. Y para esto hay muchos sistemas novedosos, aunque estamos seguros que pueden desarrollarse muchísimos más.

 

Algunos ya se han instalado en algunas ciudades de nuestro país, como es el caso del riego inteligente en Barcelona. Se consigue un importante ahorro de agua a través de la instalación de sensores que recogen información sobre la humedad, salinidad, temperatura y otros varios factores que permiten regular automáticamente la cantidad de agua que es necesaria.

 

Pero también se puede aplicar a otros aspectos que pueden resultar de mayor interés para los vecinos, como la limpieza del municipio. Aplicar la tecnología e innovación en el sistema de recogida de basuras es un buen principio en el que trabajar para mejorar la eficiencia y permitir dedicarle más tiempo a las zonas que más lo requieren, así como para reducir el uso de vehículos motorizados para este proceso cuando no es necesario.

 

Del mismo modo, para mejorar la movilidad y accesibilidad se busca siempre una clara apuesta por los transportes no contaminantes o por los  vehículos eléctricos y el uso de transporte público, que debe ser el primero en adaptarse a estas necesidades.

 

Es cierto que algunos de estos proyectos pueden ser muy ambiciosos e implican mucho esfuerzo, pero existen otros elementos más pequeños que pueden introducirse en la ciudad y que sirven, no sólo para mejorar la calidad de vida de los vecinos, sino también para concienciarles.

 

Es el caso de los City Tree, instalados recientemente en Alemania. Un árbol artificial de musgo que absorbe la contaminación urbana, llegando a eliminar 240 toneladas de CO2 al año, el equivalente a 275 árboles naturales. Y como habréis podido comprobar, no nos hemos ido muy lejos ni hemos señalado a los grandes referentes en Smart City como Tokio, como muestra de que cualquiera puede hacer un pequeño esfuerzo por conseguir un uso eficiente de los recursos y luchar contra la contaminación.

 

El desarrollo de estas líneas tan generales, la concreción de ideas y proyectos y la dotación presupuestaria necesaria para llevarlos a cabo, es lo que traemos a esta sesión plenaria.

 

Queremos que estas ideas, que nos parecen realmente positivas para Getafe, se lleven a la práctica y que, dentro o fuera de la Red de Ciudades Inteligentes, se desarrolle un Plan integral por fases que nos permita alcanzar unos objetivos mínimos a corto, medio y largo plazo.

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